El petate consiste en varios hilos

”Las Petateras  vemos el tejido social [manejado por valores feministas] como un petate, es decir, un entramado complejo de múltiples hilos que forman un tejido denso pero flexible. Este petate está integrado por diversas formas de relacionarse, expresadas en dinámicas basadas en el principio de autonomía y el derecho a decidir… desde una visión creativa y vital del poder. En este nuevo tejido social, la trasgresión es un ejercicio cotidiano que no ‘cristaliza’ las identidades. La revolución, entonces, no es para llegar al paraíso, éste se construye y se reconstruye permanentemente ajustándose a las personas, sus sueños y sus necesidades.” ( Panamá 2006)

Los hilos son:  Observatorio de la Transgresión Feminista

                      Forma-acción Mar de Cambios:

                      Comunicación Estratégica:

                      Espacios creativos de análisis feminista y fortalecimiento de alianzas:

                     Sistematización del accionar feminista:

Observatorio de la Transgresión Feminista:

Una metodología y una acción política que busca apoyar, visibilizar y proteger las acciones transgresoras de mujeres para desafiar y transformar los sistemas y prácticas de poder patriarcal. Se activa regionalmente en cualquier momento en que mujeres y grupos feministas de Mesoamérica, requieren de manera urgente de la solidaridad y apoyo internacional para fortalecer y visibilizar sus luchas y/o protegerse de acciones de represión u hostigamiento político. Buscan en las acciones regionales que realizan, nuevas claves feministas para enfrentar los retos en la región.


Forma-acción Mar de Cambios:

Una iniciativa de aprendizaje-acción en la construcción de conocimientos, capacidades y estrategias. Sus intencionalidades son: profundizar y experimentar con metodologías feministas transgresoras de formación; actualizar y profundizar el análisis del contexto integrando categorías de análisis del feminismo; enfatizar como eje de la formación la naturaleza del poder, su transformación y manejo; profundizar la conciencia y práctica política individual y colectiva; recuperar, reconocer y celebrar luchas, movimientos y liderazgos transformadores/ transgresores que han vivido las mujeres; promover y apoyar una nueva generación de liderazgos; integrar la dimensión del crecimiento personal y colectivo, entre otros.


Comunicación Estratégica:

La iniciativa comunicacional Petateras busca abrir espacios para que las voces de las mujeres encuentren expresión, eco y resonancias en el conjunto de nuestras sociedades. Ha activado varios instrumentos/estrategias de comunicación social mediática: Programa radial Petatera, Boletín Petatera, Página Web, Blog Petateras y Facebook y Twitter.

 

Espacios creativos de análisis feminista y fortalecimiento de alianzas:

Las Petateras nos hemos reunido presencialmente periódicamente desde nuestra creación. Cada uno de los encuentros ha sido fundamental para profundizar en los análisis feministas del avance de sus experiencias y sus objetivos en el contexto; reafirmar, crear y recrear alianzas y estrategias conjuntas y favorecer el affidamento a partir del reconocimiento de nuestra experiencia y necesidades personales.

Sistematización del accionar feminista:

Desarrollamos procesos de sistematización y análisis crítico/amoroso de nuestras prácticas para generar conocimientos sobre el funcionamiento de las estrategias Petateras, el accionar político transformador feminista y temas de suma importancia para el fortalecimiento del poder democrático feminista.

A través de la sistematización de las experiencias, aportamos a la construcción de conocimientos para fortalecer las experiencias de transgresión y a sus protagonistas y, enriquecer los espacios, metodologías y procesos de producción de conocimiento feminista y otras Acciones de resistencia transgresora del lugar de las mujeres asignado por el patriarcado capitalista.

Todas Las Petateras somos activistas, educadoras populares y en su gran mayoría feministas. Tenemos en común que andamos tras la búsqueda de nuevas formas de hacer política en la región y saber que las mujeres están llamadas a jugar un papel fundamental en eso, no por esencialismo, sino por compromiso con la trasformación social de su condición de mujeres en sus comunidades y países.

Nos organizamos inicialmente en forma suelta pero articulada - como un “petate” siguiendo las mejores tradiciones originarias de las mujeres de sus pueblos maya, azteca, etc. Así funcionamos. Nos amalgamamos ante la invitación de alguna iniciativa local de feministas en alguno de los países y allí ibamos, confluyendo y dándo forma de petate para estar presentes, solidarias, activas políticamente y críticas de nuestras propias practicas, para encontrar nuevas claves, en los escenarios en los que participabamos, siempre buscando y tratando de construir expresiones de nuevas formas de hacer política desde la autonomía interactiva: un fundamento-que asumimos desde los inicios- para las alianzas o actuaciones con otras iniciativa

 

Nos une una historia compartida, aunque diversa, de prácticas políticas originalmente asociadas a las izquierdas en su mayoría: propuestas de educación popular en el seno de movimientos sociales, prácticas y organizaciones feministas que emergieron en la región desde la urgencia de una autonomía de mujeres que no encontraron en los partidos de izquierda – y menos en otros partidos. Una revolución desde ellas también, con ellas, de ellas y para ellas también, en el marco de las grandes transformaciones desde los pueblos, que están históricamente pendientes en la región.

Nos unía: el análisis que habíamos hecho sobre lo que pasaba en la región y en el mundo. Nos unía una voluntad expresa de actuar políticamente en forma conjunta para acompañar prácticas trasgresoras de las feministas en la región que nos permitiera ver por dónde encaminar nuevas formas de hacer política en el contexto actual.

Asistimos en la región a Estados que han renunciado a su función de cumplir con su obligación de ser democráticos, plurales y garantes de los derechos humanos, defendiendo intereses particulares de grupos glocales y corporaciones transnacionales formales y de facto, desmantelando los servicios públicos y privatizando los recursos de los países, vulnerando la soberanía energética, territorial y alimentaria, así como la biodiversidad.


Estados que basan su acción pública en la corrupción y la impunidad, utilizando las instituciones y los recursos para responder a los intereses de los poderes fácticos[1], quienes se han infiltrado en las estructuras y cargos gubernamentales y que con facilidad recurren al fraude electoral, y artimañas pseudo-legales y hasta golpes de estado y el debilitamiento de la participación ciudadana para imponer sus decisiones.


Estados que reeditan formas añejas de autoritarismo, profundizándose la represión de la protesta social, la violencia de Estado y los procesos de militarización y que están fuertemente influenciados por jerarquías religiosas fundamentalistas, vulnerando el carácter laico que todo Estado debe tener para garantizar la vigencia de las libertades y derechos.


Sociedades organizadas hegemónicamente alrededor de un modelo que genera desigual distribución de la riqueza que se produce, en franca violación de los derechos humanos laborales, sociales y culturales y que ha empobrecido a la mayoría de las mujeres desproporcionalmente, que las ha obligado a migrar de manera forzada y las ha sometido a nuevas formas de esclavitud donde más de la mitad de la población de nuestros países vive en la pobreza y las mujeres siguen siendo las más pobres de los pobres.


Sociedades sometidas a acuerdos económicos como los Tratados de Libre Comercio con Estados Unido que establecen la mano de obra barata femenina como una ventaja comparativa y que impulsan el trabajo informal o en las maquiladoras, en ambos casos carentes de derechos laborales, son algunas de las características del ámbito laboral. (Fuente: Petateras)

Nos unía el hecho de que somos mujeres que seguíamos construyendo a partir de que seguíamos trasgrediendo, resistiendo, creyendo en lo que hacemos y los cambios que buscamos y que construimos. Seguimos soñando con otros mundos posibles que integran los aportes del feminismo con otras corrientes transformadoras.

Somos una expresión feminista de los movimientos sociales, no una organización no gubernamental institucionalizada.

Nos unimos sin recursos propios. Nos hemos apoyado en los aportes y los recursos humanos, de infraestructura y financieros que han ido colocando en la bolsa común para cada acción que han desplegado, los recursos que cada organización en las que participan pueden poner a disposición y despliegan y el trabajo voluntario de muchas. La puesta en común de recursos han venido de las organizaciones de cada país para los Observatorios y del bolsillo de cada participante, además estuvieron incluidas financieramente en algunos proyectos de JASS entre el 2006 – 2010, provenientes de la cooperación internacional y fondos de mujeres y otros presentados mediante acuerdos con ONGs que disponen de personería jurídica.

Se dieron una estructura marcada por una mínima facilitación, con Marusia López entre el 2007- 2010 y Patricia Orozco entre el 2011 hasta el presente. Han crecido en los países al ritmo de los Observatorios, también desplegando un accionar múltiple, consistente de acciones urgentes y acciones puntuales de las participantes en países, apoyadas por la región, cartas, cabildeo regional, acompañamiento en acciones ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, formación, etc.

Elaboramos un Boletín que nos unía en su elaboración teórica también. “Petatera” recoge el accionar y la elaboración que de ese accionar emerge. Hemos construido una página web, Blog, Twitter y Facebook coordinadas por las petateras Ana Luisa Ahern entre el 2006-2010, Daysi Flores entre 2010-2011 y Yarman Jiménez entre 2011 hasta el presente). Esos medios las han ‘enredado’ globalmente, aunque cuenta con una dinámica muy propia.

Co creamos con JASS la Escuela Mar de Cambios de “forma-acción” política que tuvo su primera sesión presencial en Panamá en el 2009. Allí surgió “Ríos de Cambio’ como extensión de los Observatorios de Las Petateras para casos en los que lo que amerita en un país no necesariamente fuese un Observatorio de la Transgresión, sino una iniciativa que expresara un accionar diferente.

A partir de la afirmación de su autonomía interactiva en el 2010, Mar de Cambios es un programa de Las Petateras.

Las Petateras presentamos nuestros propios proyectos de recursos, interactuando con las iniciativas de feministas y de mujeres en la región desde su propia identidad y dinámicas, sumando otras a sus propias iniciativas y sumándose a las que aportan a lo que las feministas construyen en la región.

Su actual iniciativa Observatorio por una Cultura Emancipatoria condensa los 6 años de búsqueda de nuevas claves para un accionar feminista trasformador en la trayectoria de Las Petateras, un proceso que se centra, no en las reacciones a las características del contexto, sino en nombrar y destacar en forma contextuada, historizada, personalizada y colectivizada, lo que queremos y construimos las feministas y las mujeres como sujetos políticos y, desde ello, vivir, resistir, transgredir, construir las alternativas que nos acercan a lo que soñamos.

Notas:

(1) Afidamento: Por eso hablan de la necesidad de construir affidamento. Una práctica de lealtad, compromiso, confianza y cuidado primario entre mujeres. Una práctica que consideran de inaudita libertad “femenina”, en la medida en que se construye en oposición a la ley paterna que exige, a cambio de cuidado y protección, la desvinculación, la sospecha y la desidentificación entre las mujeres. El affidamento sería el acto por medio del cual las mujeres podrían encontrarse con la otra igual en la opresión, y construir con ella lazos de solidaridad, amor y respeto, acto que ya en sí mismo, desestabilizaría el orden del padre. fuente:Artículo: "Hacia una ética de cuidado entre mujeres" de Yuderkys Espinosa Miñoso.

(2 El concepto de autonomía interactiva fue elaborado por Radio Internacional Feminista desde 1991. Este concepto es utilizado para denominar procesos de independencia que no signifiquen aislamiento, marginación o sectarismo, reconociendo que la autonomía es “interactiva” porque está conectada con otr@s. Que nos permiten crecer personalmente, interactuar con respeto y dignidad mutua; apoyarnos en la construcción de sinergias, conocimientos, espacios creativos de expresión, estrategias, liderazgos y movimientos sociales cada vez más fuertes.

Fuente: Historia Inédito: El horóscopo de los Observatorios de la Transgresión Feminista de Petateras: media década de activismo en Mesoamérica, de María Suárez Toro, ESCRIBANA,2011,*